domingo, 2 de febrero de 2014

Conviétete en experto...




¿Qué es eso que te apasiona y a lo que te quisieras dedicar? ¿Sabes mucho de un tema, darías soluciones a los colectivos que lo necesitasen? ¿Quieres cobrar por ser un experto en un área en concreto? 




 

La cuestión es bien sencilla, solo se trata de saber dar soluciones sobre ese tema en el que crees ser un experto.



Al resolver los problemas de esas personas que te consultan, para ellos ya eres un experto. 

Créetelo, a cuantas más personas ayudes más experto te consideraran y te recomendaran.

Lo suficiente es que conozcas de la materia a la que te quieres dedicar o ya te dedicas mucho más que aquellos a los que ayudas o quieres ayudar.

Creo firmemente en que un experto no es más que aquel que sabe de un tema y que sabe de lo que habla. Pero, a veces, estamos muy confundidos con esa idea. Existen muchas personas que se creen tan expertas en su área pero no están lo suficientemente capacitadas para ayudar a las personas que lo necesiten.

Tú no tienes que ser una de esas personas. Debes ser una persona que, aunque tenga menos conocimientos, sabe cuales son las necesidades del público que las demanda y resolverás sus problemas. ¿No es eso lo que quiere la gente, lo que queremos todos?

Un experto es el que hace fácil algo difícil. Es alguien que te facilita la vida dándote esas soluciones que precisas.

Hay mucho mercado en esta clase de profesionales. Los expertos se buscan, se necesitan.

Aunque haya necesidad de expertos, no pienses que otra persona experta se vaya a hacer con toda la clientela que precise esos servicios. No basta con ser muy experto en tu materia para obtener dinero porque también hay que tener una gran habilidad para darse a conocer a través de todos los medios posibles. Algo muy importante a la hora de ser un experto es que hay que saber ganarse la confianza del público y tener mucha empatía con ellos. Genera confianza y tendrás tu propia audiencia.

Tienes formación. Ahora, ¿qué haces con ella? ¿Qué problemas vas a resolver? ¿Cómo vas a llegar a esas personas a las que quieres solucionar problemas?


Si no tienes a qué quieres dedicarte como un experto, reinvéntate


A veces te puedes dar cuenta que aquello de lo que tienes más conocimientos no es lo que verdaderamente te apasiona. Pero sí hay algo que te apasiona pero de lo que no tienes muchos conocimientos. ¿Qué tienes que hacer? Documentarte mucho más en ello.

Conozco a personas que sabían mucho más que el común de los mortales sobre temas en concreto, pero les aburrían terriblemente tener que escribir de ellos.

Unos consejitos a la hora de hacerte un experto en una materia:

  • -       Si es un tema que no te apasiona enormemente, no te pongas a escribir o a trabajar sobre él.
  • -    Si desconoces o no sabes mucho del tema al que te quieres dedicar, invierte mucho tiempo, como dije anteriormente, a documentarte. Pero piensa en el tiempo del que dispones para esa ardua labor, pues si no tienes mucho tiempo puede que abandones ese proyecto porque te producirá agotamiento.

Existe una palabra que va a definir el proceso que vas a realizar para convertirte en experto: DEDICACIÓN.

No hace falta ser un prodigio ni un erudito en una materia para conseguir grandes resultados.

Si quieres mejorar en algo, no tienes que evitar las cosas que nos resultan difíciles o complicadas. Eso es un gran error que hay que evitar porque lo que conseguiremos con ello es condenarnos a ser meras personas aficionadas sin permitirnos llegar a ser expertas, llegar al siguiente nivel.

El esfuerzo para llegar a ese nivel no lo va a regalar nadie. Hablamos de esfuerzo, de constancia y sobre todo de dedicación, como dijimos unos párrafos más arriba.

Siempre hay que decirse a uno mismo que hay una manera de seguir haciendo cada vez mejor las cosas. Esa es la mentalidad de un buen experto.

Dedicación

Esta es la palabra que te separa del punto en el que ahora te puedes encontrar, dándole vueltas a esa idea que te ha venido a la cabeza al leer este post. La idea de hacerte un experto en el tema que desees.

Dedicación constante para mejorar las cosas día tras día.

Dedicación y esfuerzo para optimizar el tiempo que necesitas para convertirte en un gran experto.

Dedicación y perseverancia con un claro compromiso: no te creas en ningún momento que ya has llegado al final de tu aprendizaje, porque no es así, siempre hay mucho más que aprender para seguir ayudando a los demás.

Si piensas así, ya estás preparado para ser un experto. ¡¡Qué digo un experto!!...un gran experto. Te quedará demostrado que tú o cualquier persona, si está preparada psicológicamente para enfrentarse a la DEDICACIÓN, puede convertirse en ese experto del que hablamos. Pero no te conformes con ser un experto mediocre, no. Prepárate para ser un experto de primera línea mundial.

¿Te acuerdas de las preguntas que formulé al principio de este post?

Formularse esas preguntas es la mejor manera de avanzar en nuestro desarrollo y aprendizaje. Esas buenas preguntas son pequeños despertadores que nos dan toques de atención y hace que nos despertemos de golpe.

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