¿Qué es eso que te
apasiona y a lo que te quisieras dedicar? ¿Sabes mucho de un tema, darías
soluciones a los colectivos que lo necesitasen? ¿Quieres cobrar por ser un
experto en un área en concreto?
La cuestión es bien sencilla,
solo se trata de saber dar soluciones sobre ese tema en el que crees ser un
experto.
Créetelo, a
cuantas más personas ayudes más experto te consideraran y te recomendaran.
Lo suficiente es que
conozcas de la materia a la que te quieres dedicar o ya te dedicas mucho más
que aquellos a los que ayudas o quieres ayudar.
Creo firmemente en que un
experto no es más que aquel que sabe de un tema y que sabe de lo que habla.
Pero, a veces, estamos muy confundidos con esa idea. Existen muchas personas
que se creen tan expertas en su área pero no están lo suficientemente
capacitadas para ayudar a las personas que lo necesiten.
Tú no tienes que ser una
de esas personas. Debes ser una persona que, aunque tenga menos conocimientos,
sabe cuales son las necesidades del público que las demanda y resolverás sus
problemas. ¿No es eso lo que quiere la gente, lo que queremos todos?
Un experto es el que hace
fácil algo difícil. Es alguien que te facilita la vida dándote esas soluciones
que precisas.
Hay mucho mercado en esta
clase de profesionales. Los expertos se buscan, se necesitan.
Aunque haya necesidad de
expertos, no pienses que otra persona experta se vaya a hacer con toda la
clientela que precise esos servicios. No basta con ser muy experto en tu
materia para obtener dinero porque también hay que tener una gran habilidad
para darse a conocer a través de todos los medios posibles. Algo muy importante
a la hora de ser un experto es que hay que saber ganarse la confianza del
público y tener mucha empatía con ellos. Genera confianza y tendrás tu propia
audiencia.
Tienes formación. Ahora,
¿qué haces con ella? ¿Qué problemas vas a resolver? ¿Cómo vas a llegar a esas
personas a las que quieres solucionar problemas?
Si no tienes a qué quieres dedicarte como un experto, reinvéntate
A veces te puedes dar
cuenta que aquello de lo que tienes más conocimientos no es lo que
verdaderamente te apasiona. Pero sí hay algo que te apasiona pero de lo que no
tienes muchos conocimientos. ¿Qué tienes que hacer? Documentarte mucho más en
ello.
Conozco a personas que
sabían mucho más que el común de los mortales sobre temas en concreto, pero les
aburrían terriblemente tener que escribir de ellos.
Unos consejitos a la hora
de hacerte un experto en una materia:
- - Si es un tema que no te apasiona enormemente, no te pongas a escribir o a trabajar sobre él.
- - Si desconoces o no sabes mucho del tema al que te quieres dedicar, invierte mucho tiempo, como dije anteriormente, a documentarte. Pero piensa en el tiempo del que dispones para esa ardua labor, pues si no tienes mucho tiempo puede que abandones ese proyecto porque te producirá agotamiento.
Existe
una palabra que va a definir el proceso que vas a realizar para convertirte en
experto: DEDICACIÓN.
No
hace falta ser un prodigio ni un erudito en una materia para conseguir grandes
resultados.
Si
quieres mejorar en algo, no tienes que evitar las cosas que nos resultan
difíciles o complicadas. Eso es un gran error que hay que evitar porque lo que
conseguiremos con ello es condenarnos a ser meras personas aficionadas sin
permitirnos llegar a ser expertas, llegar al siguiente nivel.
El
esfuerzo para llegar a ese nivel no lo va a regalar nadie. Hablamos de
esfuerzo, de constancia y sobre todo de dedicación, como dijimos unos párrafos
más arriba.
Siempre
hay que decirse a uno mismo que hay una manera de seguir haciendo cada vez
mejor las cosas. Esa es la mentalidad de un buen experto.
Dedicación
Esta
es la palabra que te separa del punto en el que ahora te puedes encontrar,
dándole vueltas a esa idea que te ha venido a la cabeza al leer este post. La
idea de hacerte un experto en el tema que desees.
Dedicación
constante para mejorar las cosas día tras día.
Dedicación
y esfuerzo para optimizar el tiempo que necesitas para convertirte en un gran
experto.
Dedicación
y perseverancia con un claro compromiso: no te creas en ningún momento que ya
has llegado al final de tu aprendizaje, porque no es así, siempre hay mucho más
que aprender para seguir ayudando a los demás.
Si
piensas así, ya estás preparado para ser un experto. ¡¡Qué digo un
experto!!...un gran experto. Te quedará demostrado que tú o cualquier persona,
si está preparada psicológicamente para enfrentarse a la DEDICACIÓN, puede
convertirse en ese experto del que hablamos. Pero no te conformes con ser un
experto mediocre, no. Prepárate para ser un experto de primera línea mundial.
¿Te
acuerdas de las preguntas que formulé al principio de este post?
Formularse esas preguntas
es la mejor manera de avanzar en nuestro desarrollo y aprendizaje. Esas buenas
preguntas son pequeños despertadores que nos dan toques de atención y hace que
nos despertemos de golpe.
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